domingo, 1 de septiembre de 2013

I will not stop until have you | Harry y tú

                                     Capítulo 6

Despierto con una sonrisa en la cara, aún se puede oler en la camiseta de Nirvana la colonia de Harry. Ayer fue un gran día, me he dado cuenta de que no es tan mala persona. Me gusta, sí, me gusta. Un momento, ahora que recuerdo... ¿No me había llamado un desconocido anoche?
Dios, es verdad, me espera en el parque. Pues que espere sentado, no pienso ir a la llamada de un extraño. Me tapo otra vez con las sábanas y cierro los ojos intentando recordar cada minuto de mi día con Harry pero mi móvil, cómo siempre, me jode el momento. Lo cojo y miro porqué ha sonado esta vez, un whatsapp de él. Sonrío.
"Eh, babe, tenemos que repetir algún día, pero esta vez haciendo lo que yo quiera ;) xx."
¿Debo pensar mal? Pero tiene razón, debemos repetir. Me gustaría que estuviese aquí, pero qué le voy a hacer. Me sorprende cada día más. ¿Me está llamando un número desconocido?
Pues cómo sea el tío ese se va a llevar cuatro palabritas bien dichas, no me gustan las bromas telefónicas.
-Hola. ¿Se puede saber quién eres?
-Hola ____ (TN). No te voy a decir mi nombre, sólo te digo que vengas al parque y me verás.
-Coño, qué pesado, que no voy a ir a ningún lado si no me dices quién eres.
-Por favor... Es importante. ¿No me reconoces?
-Mira chaval, te vas a ir a la mierda yo creo - respondo a punto de colgar.
-Espera, está bien. Soy _______ (El que te gustaba e_e").
No me jodas. ¿Qué hace llamándome? No le bastó con romperme el corazón, ahora tiene que llamar para que me acuerde. Y lo peor de todo es que sigo sintiendo un hormigueo en la barriga cuando le oigo.
-Ah, tú. ¿Qué quieres? - pregunto lo más seca posible.
-Verte, pedirte perdón... Ya sabes.
Ya sé, mira el chico está graciosillo hoy. Joder, pero que te va a pedir perdón, estúpida. Bueno, quizás lo mejor sea verle, que se arrastre un poquito.
-Sí, me acuerdo perfectamente. Está bien, iré al parque.
-Gracias, en serio. Te echaba de menos y me arrepiento un montón de lo que hice.
Aw, qué mono. Jopé, esos sentimientos están apareciendo otra vez, ¿por qué? Me despido de él, ya en un tono más amable y justo cuando cuelgo me llega otro mensaje de Harry. Me había olvidado de él...
"¿Estás ahí? No me puedo creer que sigas durmiendo. Venga, arriba dormilona, ¿puedes quedar hoy?"
Mierda, ¿qué le digo? Ag, todo esto me tiene que pasar a mí, precisamente, qué rabia.
"Sí, sí, estoy ya despierta tranquilo, haha, pero hoy no puedo quedar, tengo asuntos pendientes..."
No me gusta mentir pero quién sabe qué pensaría de todo esto. Me levanto de la cama algo confusa y cuando me despejo un poco voy hasta el armario, me pongo un vestido naranja y una chaqueta vaquera encima, ya empieza el otoño. Me aliso el cabello y me hago una trenza a un lado. Lista. Estoy nerviosa, me tiemblan las piernas. Salgo de mi casa despidiéndome de mi madre que me pregunta por su ahora adorado Harry. ¿Por qué me siento tan culpable? No va a pasar nada en absoluto, joder. Ya en la calle me dirijo a una parada de taxis y espero a que haya uno vacío. Cuando ya estoy dentro de el taxi, le indicó al taxista hacia dónde debe ir. Hace un día soleado pero fresco.
[...]
 Al fin llego, está bastante lleno, sobre todo niños jugando y parejas adolescentes pasando el día. En un banco le veo a él, sentado esperándome con cara de culpabilidad. Ahora que me paro a pensar, ¿qué le voy a decir? Salgo del auto y le pago al conductor. Los nervios se apoderan de mí, no puedo pensar. Cientos de recuerdos se apoderan de mí, me voy acercando hacia él, me ha visto, se levanta. Los dos en frente del otro, sin saber qué hacer, me da dos besos. Las mariposas otra vez.

Sorprendentemente hemos conseguido entablar una conversación más o menos decente y me estoy riendo mucho. Me ha cogido de la mano y pedido perdón, dice que quiere empezar de nuevo lo nuestro. Le he pedido algo de tiempo y por suerte ha aceptado. Tengo una mezcla de emociones dentro de mí. Ya estoy en mi casa de nuevo con una sonrisa estúpida aunque en el fondo me sienta mal, echo de menos a Hazza, ¿le llamo? Antes de responderme a mí misma ya estoy marcando su número.
-¿Si? - pregunta una voz al otro lado.
-¡Hola Harry! Soy yo, ______ (TN) . Te echaba de menos - digo alegre de volver a oírlo.
-Ah, tú. ¿Ahora qué quieres? - pregunta borde.
-Eh... Quería hablar contigo... ¿Qué te pasa?
-¿A mí? Nada. Si no tienes nada importante que decirme...
-Quiero hablar contigo, joder. Dime qué te pasa.
-Mira, no quiero molestarte. Estarás muy ocupada con tu "amigo".
-¿Qué amigo? - pregunto al borde de las lágrimas -. No sé de qué me estás hablando...
-No me mientas, te he visto en el parque con él, ¿quién es? ¿Tu novio?
-¡No es mi novio!
-Pues te veía muy contenta cuando te cogía de la mano. Con que estabas ocupada, ya... ¿A qué coño juegas?
-¡Era sólo un conocido! No tienes derecho a hablarme cómo si fuese algo tuyo - respondo llorando.
-Cierto. No sé ni qué hago hablando contigo, lo prefieres a él.
-¡Espera Harry, joder! Lo siento...
-Estaba empezando a sentir algo _____ (TN). Te creía diferente.
-Pf, ¡y lo soy! Me llamó él, diciendo que quería pedirme perdón, nada más...
-¿Perdón?
-Sí, me rompió el corazón, ¿vale? Pero es que... A mí me gustas tú.

Continuará.












lunes, 19 de agosto de 2013

Stole my heart | Zayn y tú

Capítulo 1.

Entro al garito con mis dos mejores amigas dispuestas a darlo todo esta noche. Hoy es mi cumpleaños y voy a pasármelo como nunca. Sólo se cumplen _____ (Edad) una vez en la vida, por eso, después de mucho pensar decidimos que este local era el más, por así decirlo, apropiado. No suelen estar estos típicos borrachos que intentan meterte mano. Había incluso música en directo algunos días, por no hablar de esa maravillosa pista enorme donde desmelenarse sin que nadie te mirase raro. Y por último, una gran barra donde pedir todos los vodkas, mojitos, whiskys, brandys, tequilas... que desees. No soy muy dada a la bebida aún así. El ambiente era genial, gente joven bailando y pasándolo bien, justo lo que quería. Yo sé que estando mis amigas me voy a volver algo loca, pero un día es un día. Lo primero que pienso hacer es agenciarme un J&B con coca-cola. Me acerco sonriente hacia el camarero y le indico lo que quiero, después de unos minutos tengo sobre la barra mi cubata. Suena Slow Down de Selena Gomez. 
-Tía, ¿vamos a bailar? - dice una de mis acompañantes.
-Claro, ya sabes, a disfrutar.
Haciéndome paso entre la multitud cogida de la mano de mi amiga llego a un pequeño hueco y empezamos a movernos al ritmo de la música. Pequeñas gotas caen con el movimiento del baile desde mi J&B. Intentar dejar atrás los malos momentos vividos este año bailando y bebiendo, no puedo pedir más.
[...]
Le doy un gran sorbo a mi bebida. Ya van 4 copas en una noche. No sé el motivo, pero estoy feliz. Mis amigas tampoco van mal, aunque por ahora yo tengo el récord. Suelto una risita estúpida causada por el alcohol. Noto que la música deja de sonar. Justo cuando estaba a punto de soltar algo veo que en el escenario aparecen unos chicos, bastante guapos. 
Se ve que hoy es día de música en directo. Todos expectantes porque empiecen, al igual que yo, suena una música marchosa y empiezan a cantar. Qué voces. ¡Me encantan! Esta noche lo estoy pasando de puta madre. Según avanza la actuación van haciendo poses o movimientos sexies lo que provoca que algunas chicas den gritos. Entre ellas, nosotras. Me fijo en uno de ellos, alto, de cabello moreno, de ojos marrones pero con una mirada arrebatadora y con una sonrisa perfecta. Tiene algunos tatuajes en los brazos y una pequeña barba de 3 días. Parece algo tímido aún así. No... ¿lo grito? Bah, están todas gritando, aparte, es mi cumpleaños. 
-¡BUENORRO, TE DABA DURO CONTRA EL MURO! - grité dirigiéndome a él.
Las chicas que me rodeaban pensaban lo mismo y empezaron a silbar. Me mira sonriente y me guiña un ojo. Oh Dios. Esta es mi noche, ¿o qué? 
[...]
-Eh, eh, babe, ¿estás despierta? 
No reconozco esa voz. Un momento... ¿despierta? Abro los ojos y me doy cuenta de que estoy sentada en un sofá del local y que me había quedado durmiendo. Delante mía está el chico de antes. Qué vergüenza, por favor... 
-Veo que estás despierta - dice regalándome una maravillosa sonrisa -. Van a cerrar ya.
-Ah... Está bien, gracias por avisarme. ¿Has visto a las chicas que iban antes conmigo?
-¿Esas que estaban a tu lado cuando gritaste eso? Se han ido hace rato con unos chavales.
-Vaya - mis mejillas se vuelven rojas de la vergüenza -. Lo de antes... El alcohol, ya sabes.
-Ya, ya. Una cosa, déjame llevarte a casa, a estas horas no pensarás en ir tú sola, ¿no?
-Eh... No pero, tú eres un desconocido.
-Quizás, pero soy de fiar. 
-Está bien, pero no intentes nada raro, sé karate. 
Suelta una carcajada sonora y me extiende el brazo tipo caballero. Le sonrío algo tímida y acepto su brazo. Me siento algo mareada, menos mal que no iré sola.
CONTINUARÁ...

viernes, 19 de julio de 2013

I will not stop until have you | Harry y tú

                                         Capítulo 5.

Bueno... Le daré una oportunidad, pero solo una. Si no me demuestra que no es un creído jamás sabrá nada de mí. Me levanto de la cama, le miro afirmando con la cabeza para hacerle saber que acepto. Tendré que arreglarme un poco, así que le digo que espere fuera. Cojo unas toallitas para quitarme el rimel corrido y me pinto los ojos otra vez. Aliso mi pelo y lo recojo en una coleta alta. Para terminar me pongo unos shorts y una camisa ajustada negra con el signo de Nirvana en amarillo. Buscando a Harry me lo encuentro con mi madre pidiendo que ponga mi rosa en un jarrón. Le sonrío y se acerca hasta mí.
-¿A dónde vamos a ir? - pregunto ilusionada.
-Donde tu quieras. 
Decido que lo mejor sería al centro comercial, para dar una vuelta viendo escaparates. 
[...]
Entramos por las grandes puertas de cristal y vemos que está bastante lleno, cientos de personas solas o acompañadas abarrotan el centro comercial. 
-Me has traído de compras - dice Harry con cara de disgusto.
-Venga, no seas aburrido, nos lo pasaremos bien.
Me sonríe otra vez y con esa perfecta sonrisa me hipnotiza durante un buen rato, hasta que me doy cuenta y aparto la mirada rápidamente. Creo que se ha dado cuenta. Me mira pícaro, a lo que respondo con un codazo flojo en el costado. Pasamos una buen rato dando vueltas, hasta que mi barriga empieza a rugir. 
-Tengo hambre. ¿Podemos parar a comer?
-Claro - responde con una dulce mirada.
Vemos muchos bares, pero elegimos el más barato, que resulta ser uno mexicano. Allí dentro nos señalan una mesa libre y en seguida nos dan un menú. Yo como no puedo aguantarme me pido unos nachos. 


Harry me mira divertido, aunque el tampoco se queda atrás y se come casi todo. Le encanta la comida mexicana. Una vez fuera del bar, empezamos a hacernos bromas y de repente veo una tienda de hacer peluches. 
-¡Mira Harry! ¿Podemos entrar? Anda... - pido con voz melosa.
-Pf... está bien. 
[...]
Pienso cual será mi peluche. No quiero que sea nada normal. Ya sé, un peluche dinocornio.
Con la ayuda de una dependienta consigo hacer algo parecido a lo ideado.
Al enseñárselo a Harry no puede parar de reír. Le golpeo suavemente en el hombro y salgo de la tienda con mi dinocornio en la mano. Ya se ha hecho algo tarde, son las 18:00.
Creo que es hora de volver a casa, aunque no me importaría pasar otro día así con él. 
-Bueno, me lo he pasado genial, pero ya se hace tarde.
-Tienes razón, te llevo a casa.
[...]
Salgo del coche con una sonrisa de oreja a oreja y con mi peluche debajo el brazo. No quiero que este día se acabe nunca. Me acompaña hasta la puerta de casa como todo un caballero. Realmente ha demostrado que no es tan creído como pensaba. Un impulso se apodera de mí y le abrazo. ¿Qué es ese ruido? Mierda, mi móvil. Me están llamando, un número desconocido. Le hago una seña a Harry para que espere un momento y respondo.
-¿Sí? 
-Hola ____(TN), me gustaría hablar contigo, mañana te espero en el parque que hay junto el ayuntamiento.
Esa voz... Es tarde para preguntar, la otra persona me ha colgado. Miro a Harry todavía algo desconcertada y al parecer no soy la única, él también me mira intrigado, pero prefiero disfrutar de este momento, le vuelvo a abrazar y al separarme, él me da un beso en la cabeza y se despide. 

CONTINUARÁ...

jueves, 18 de julio de 2013

I will not stop until have you | Harry y tú

                                      Capítulo 4.

    Vale, bien, no puedo parecer una desesperada, eso es todo lo contrario de lo que queremos ____ (TN) . Vamos a ir hasta la entrada le vamos a saludar con dos besos y vamos a pasar una buena noche. Sí, exactamente, eso. Llegó hasta allí y le veo, está guapísimo, lleva una camisa blanca, me sorprende que no esté arrugada pero está perfectamente planchada, unos pantalones negros pitillo y una chaqueta negra sin abrochar. Al verme se le escapa una media sonrisa, mi madre también está allí plantada, con una sonrisa pilla, ¿por qué me mira así? Vuelvo a mirar a Harry. ____ (TN) actúa natural, por dios, actúa natural. ¿Qué era lo que tenía que hacer? Ah, ya, me acerco, le doy dos besos y nos vamos. Hago lo planeado y salimos de mi casa bajo la atenta mirada de mi madre. Camino por la acera junto a él, mirando al suelo, hasta que veo que se para en seco y me señala lo que parece ser su coche. No es un ferrari pero desde luego no es un coche de segunda mano. Me acerco hasta la puerta del copiloto y la abro. Una vez dentro me abrocho mi cinturón y él hace igual. Justo cuando empiezo a pensar que no hablaremos en todo el camino, se gira hacía mí.
-Estás muy guapa con ese vestido. 
-Eh... Gracias - digo tímida.
-Te voy a llevar a un cóctel.
-¿Un cóctel?
-Sí, lo ha organizado un amigo de mi padre, y como no tenía a nadie que llevar nada más que a ti...
Ah, soy un segundo plato. No sé porque he aceptado ir con él si es un creído. Esto me pasa por tonta. Al fin llegamos a lo que parece ser una mansión, llena de gente. Salgo del coche pegando un portazo. Me veo obligada a esperarle, cuando ya está fuera él también me extiende el brazo. No me jodas. No quiero montar ningún número delante de tanto rico, quedaría como una vulgar, aunque realmente poco me importa ya. Entramos dentro e inmediatamente se nos acerca un esbelto señor que parece ser un mayordomo. Nos acompaña hasta donde está otro hombre regordete, con bigote y esmoquin, que por la multitud que le rodea, parece ser el anfitrión.
-¿Harry? ¿Harry Styles? ¡Pero qué grande estás! ¡Ya eres todo un hombre! - dice cuando nos ve llegar.
-Hace tiempo que no nos vemos Jesús.
-¿Y esta jovencita es tu novia? Hola, me llamo Jesús, encantado. - dice dando un beso en mi mano.
-Ah, no, no soy su novia - digo lo más borde posible -. Simplemente una acompañante.
Noto la mirada de Harry sobre mí, seguramente ni entienda porque he sido tan seca.
[...]
Al fin ha acabado el dichoso cóctel, no soportaba más estar ahí dentro y más con el creído de Harry. Se ha comportado como un completo imbécil, incluso me ha dejado sola un buen rato.
Me meto en el coche con el ceño fruncido y Harry también. Cuando ya nos hemos alejado del lugar se dirige a mí.
-¿Estás enfadada?
-Tú qué crees.
-Que sí. ¿Se puede saber qué te he hecho?
-Pf... Te has comportado como un estúpido.
-No.
-Sí Harry, sí. Y quiero ir a mi casa ya, así que aligera.
- ______ (TN) ...
-Déjame.
[...]
Despierto con ojeras, y con todo el rimel corrido, pero no me muevo de la cama. Anoche lloré hasta quedarme dormida. Siento que fui una tonta por acompañarle como si fuese un perro faldero. Llaman a mi puerta pero no tengo ganas de responder. Para mi sorpresa, esa persona entra sin mi permiso y se sienta en el borde, es Harry. Lleva una rosa roja en la mano y me regala una sonrisa triste cuando le miro.
-¿Qué... haces aquí? - pregunto sorprendida.
-Vengo a pedirte perdón. Y a ver si puedo remediar lo de ayer.
-No tengo ganas de nada, vete.
-Sé que lo que te hice ayer fue de un cabrón, pero no seas borde... Quiero pasar un día contigo.


CONTINUARÁ...

miércoles, 17 de julio de 2013

Trailer - I will not stop until have you.


I will not stop until have you | Harry y tú

                                     Capítulo 3.

¿Qué será? Me invade la curiosidad. Aunque no sé a qué viene enviarme un paquete. No puedo más. Le quitó el papel que lo envuelve y compruebo que lo que hay dentro es  
otro paquete, de envoltura negra con un lazo blanco y sorprendentemente con el nombre chanel. 
Al abrirlo del todo encuentro un vestido de noche, un frasco de perfume y una carta en la que se puede leer:
"Por favor, acepta estos regalos. Me gustaría llevarte a un sitio hoy. ¿Vendrás? Estaré en la puerta de tu casa a las 22:00, no te olvides de estrenar el vestido, xx."
No me salen las palabras de la boca, realmente el vestido es precioso y el perfume huele realmente bien, por no hablar de lo que le ha tenido que costar. Pero a mí no se me compra con regalos caros ni nada de eso. ¿Y me ha pedido una cita? Genial, ahora más problemas. Espera, un momento, ¿por qué sonrío?
[...]
Ha pasado una hora desde que abrí el regalo y todavía no sé lo que voy a hacer... Necesito consejo, tendré que llamar a  _____ (BFF) .
-¿Sí? - suena una voz al otro lado del teléfono.
-Soy yo, _____ (TN)
-¡Me has dejado sola en Tuenti! Eso no hace. 
-No te quejes, tú le has dado mi dirección a Harry.
-Ya te he dicho que me darás las gracias.
-Claro, ahora Harry me ha pedido una cita, ¿te doy las gracias o qué?
-¿QUÉ? - grita -. ¡Eso es genial nena!
-No, no lo es.
-¿Por? 
No tengo respuesta para esa pregunta. ¿Tan malo es que me haya pedido una cita? No, supongo... Pero es que, no quiero enamorarme. Será mejor que cambie de tema.
-Olvídalo, necesito tu ayuda.
-Dime.
-¿Voy o no?
-Tú qué crees. ¡CLARO QUE SÍ! Necesitas un novio porque te vas a quedar criando gatos.
-Gracias por tus ánimos, gran amiga, eh.
-Si yo ya sé que me adoras.
-Anda, sí, sí. Pero ven a mi casa, así podrás tener el privilegio de ver algo de Chanel.
-¿Qué?
-Como lo oyes, te espero, chau - me despido colgando.
Entonces... voy a ir, ¿o no? A saber, pero tengo ganas de probarme esa maravilla de vestido. Espero que sea de mi talla porque si no, no sé como nos la apañaremos. 
[...]
Oigo como se cierra la puerta principal y la voz de mi mejor amiga. Al fin está aquí, entra en mi cuarto y sus ojos van directamente del paquete a mi cara, de mi cara al paquete. 
-Lo sabía.
-¿Qué?
-Sabía que iba a regalarte algo, me preguntó por tu talla.
-Tía, ¿tú le vas diciendo a cualquier extraño que afirme que me conoce todo sobre mí?
-No, solo tíos buenos - responde sonriente. - Venga, tienes que arreglarte, apenas quedan 4 horas para las diez.
-Eh... creo que me dará tiempo. 
-Ya claro, anda tira para la bañera, estaré aquí cotilleando tu Tuenti.
Dejo escapar una sonora carcajada y me encierro en el cuarto de baño, me desvisto y entro en la bañera. Tengo tiempo, así que decido darme un baño relajante.
Ya acabado el baño, salgo, me seco y me miro al espejo. ¿Qué habrá visto Harry en mí? Quizás nada, quizás solo quiera llevarme a la cama, pero no lo va a conseguir, no conmigo. Seca y limpia, llamo a _____ (BFF) , le pido mi ropa interior, me la pongo y salgo.
-Bien, ¿te vas a poner algo de maquillaje?
-Bueno... algo de rimel y hacerme la raya. No me gusta ir muy pintada.
-Está bien, voy a por el maquillaje. Ya sé donde lo guardas, tranquila. Ve poniéndote el 
vestido.
Me visto con cuidado y noto que, efectivamente, el vestido es de mi talla. ____ (BFF)  vuelve con el estuche de las pinturas en las manos, me siento en el borde de la cama y me va 
maquillando. Ya estoy lista, solo falta hacerme algún peinado. Pienso que lo mejor será llevarlo suelto, sin nada, porque aunque el vestido sea corto no sé a donde me llevará.
Miro mi reloj y veo que ya faltan 15 minutos para las 22:00. 
-Bueno, yo ya he acabo aquí - dice dándome dos besos.
-En serio, gracias por todo cielo.
-De nada, por algo somos amigas. Ya sabes, si necesitas algo mándame un WhatsApp, te quiero.
-Te quiero más.
[...]
Dios mío, no puedo con los nervios. Ya son y diez, todavía no ha aparecido. ¡Me ha dado plantón! ¿Pero este tío de qué va? Pf. Relájate, no pasa nada, seguro que se ha retrasado.
No tendrá la cara de dejarme plantada, ¿verdad?
De repente, oigo abrirse la puerta principal, ¡es él! Puedo oír su grave voz desde mi habitación.

CONTINUARÁ...