Capítulo 5.
Bueno... Le daré una oportunidad, pero solo una. Si no me demuestra que no es un creído jamás sabrá nada de mí. Me levanto de la cama, le miro afirmando con la cabeza para hacerle saber que acepto. Tendré que arreglarme un poco, así que le digo que espere fuera. Cojo unas toallitas para quitarme el rimel corrido y me pinto los ojos otra vez. Aliso mi pelo y lo recojo en una coleta alta. Para terminar me pongo unos shorts y una camisa ajustada negra con el signo de Nirvana en amarillo. Buscando a Harry me lo encuentro con mi madre pidiendo que ponga mi rosa en un jarrón. Le sonrío y se acerca hasta mí.
-¿A dónde vamos a ir? - pregunto ilusionada.
-Donde tu quieras.
Decido que lo mejor sería al centro comercial, para dar una vuelta viendo escaparates.
[...]
Entramos por las grandes puertas de cristal y vemos que está bastante lleno, cientos de personas solas o acompañadas abarrotan el centro comercial.
-Me has traído de compras - dice Harry con cara de disgusto.
-Venga, no seas aburrido, nos lo pasaremos bien.
Me sonríe otra vez y con esa perfecta sonrisa me hipnotiza durante un buen rato, hasta que me doy cuenta y aparto la mirada rápidamente. Creo que se ha dado cuenta. Me mira pícaro, a lo que respondo con un codazo flojo en el costado. Pasamos una buen rato dando vueltas, hasta que mi barriga empieza a rugir.
-Tengo hambre. ¿Podemos parar a comer?
-Claro - responde con una dulce mirada.
Vemos muchos bares, pero elegimos el más barato, que resulta ser uno mexicano. Allí dentro nos señalan una mesa libre y en seguida nos dan un menú. Yo como no puedo aguantarme me pido unos nachos.
Harry me mira divertido, aunque el tampoco se queda atrás y se come casi todo. Le encanta la comida mexicana. Una vez fuera del bar, empezamos a hacernos bromas y de repente veo una tienda de hacer peluches.
-¡Mira Harry! ¿Podemos entrar? Anda... - pido con voz melosa.
-Pf... está bien.
[...]
Pienso cual será mi peluche. No quiero que sea nada normal. Ya sé, un peluche dinocornio.
Con la ayuda de una dependienta consigo hacer algo parecido a lo ideado.
Al enseñárselo a Harry no puede parar de reír. Le golpeo suavemente en el hombro y salgo de la tienda con mi dinocornio en la mano. Ya se ha hecho algo tarde, son las 18:00.
Creo que es hora de volver a casa, aunque no me importaría pasar otro día así con él.
-Bueno, me lo he pasado genial, pero ya se hace tarde.
-Tienes razón, te llevo a casa.
[...]
Salgo del coche con una sonrisa de oreja a oreja y con mi peluche debajo el brazo. No quiero que este día se acabe nunca. Me acompaña hasta la puerta de casa como todo un caballero. Realmente ha demostrado que no es tan creído como pensaba. Un impulso se apodera de mí y le abrazo. ¿Qué es ese ruido? Mierda, mi móvil. Me están llamando, un número desconocido. Le hago una seña a Harry para que espere un momento y respondo.
-¿Sí?
-Hola ____(TN), me gustaría hablar contigo, mañana te espero en el parque que hay junto el ayuntamiento.
Esa voz... Es tarde para preguntar, la otra persona me ha colgado. Miro a Harry todavía algo desconcertada y al parecer no soy la única, él también me mira intrigado, pero prefiero disfrutar de este momento, le vuelvo a abrazar y al separarme, él me da un beso en la cabeza y se despide.
CONTINUARÁ...

.jpg)


